La Fundación Rockefeller y OpenAI Foundation anunciaron Cities Deliver, una iniciativa global de US$50 millones que busca aplicar inteligencia artificial a los servicios públicos. El programa financiará proyectos de organizaciones sin fines de lucro que trabajen con gobiernos municipales para mejorar la salud, el empleo, la resiliencia ambiental y la participación ciudadana.
La inteligencia artificial va ganando protagonismo en la administración de los servicios públicos y el diseño urbanístico. Desde la predicción de desbordamientos hasta la identificación precoz de patologías, estos instrumentos brindan alternativas inéditas para satisfacer las demandas ciudadanas. Pese a ello, su puesta en marcha demanda inversión económica, soporte tecnológico y protocolos que aseguren una manipulación ética de la información.
Como réplica a tales retos, la Fundación Rockefeller junto con OpenAI Foundation dieron a conocer Cities Deliver, un concurso global que otorgará US$50 millones a iniciativas enfocadas en optimizar el bienestar urbano a través de la inteligencia artificial. Dicho programa pretende potenciar el alcance de aquellas herramientas que ya han probado su eficacia y brindar apoyo a ideas inéditas capaces de favorecer a millones de habitantes.
El plan contempla ayudas económicas que van desde los US$500.000 hasta los US$2 millones por iniciativa, de acuerdo con su fase de maduración. Las entidades que deseen postularse tendrán que colaborar con una administración municipal y certificar que sus iniciativas dan respuesta a carencias reales de los vecindarios.
Una iniciativa para llevar la inteligencia artificial a los servicios públicos
Cities Deliver nace con el propósito de acercar las herramientas tecnológicas a los gobiernos locales, los cuales suelen lidiar con restricciones de presupuesto, complicaciones técnicas y ciertos recelos en torno a la privacidad de la información. Si bien la inteligencia artificial tiene el potencial de agilizar la toma de decisiones y optimizar la entrega de servicios, su adopción exige una estrategia bien meditada que tome en cuenta la realidad específica de cada municipio.
La convocatoria pretende apoyar a organizaciones sin fines de lucro y entidades de la sociedad civil que colaboren con administraciones municipales. De acuerdo con los promotores, el objetivo es que las soluciones seleccionadas puedan mejorar servicios esenciales y ampliar su alcance hasta beneficiar a 100 millones de habitantes de distintas ciudades del mundo.
El financiamiento se distribuirá mediante dos modalidades. La categoría Seed ofrecerá entre US$500.000 y menos de US$1 millón para desarrollar propuestas que estén listas para una primera prueba piloto. Por su parte, Scale contempla subvenciones de entre US$1 millón y US$2 millones para iniciativas que ya hayan sido probadas en una ciudad y estén preparadas para ampliar su alcance.
Las subvenciones tendrán una duración de 24 meses. El desembolso se dividirá en dos partes: la mitad del financiamiento se entregará al inicio y el resto estará sujeto al cumplimiento de un hito documentado. Este esquema busca vincular el apoyo económico con avances verificables durante la ejecución de cada proyecto.
La convocatoria no exige utilizar exclusivamente tecnología de OpenAI. El requisito central es que las propuestas incorporen un componente significativo de inteligencia artificial avanzada y expliquen cómo contribuirá a resolver el problema identificado.
Proyectos piloto que buscan ampliar su impacto
La estrategia se fundamenta en vivencias acumuladas mediante labores previas impulsadas por la Fundación Rockefeller junto a referentes cívicos de distintas zonas. Durante el año 2023, la entidad congregó a más de 40 delegados procedentes de seis continentes, en colaboración con aliados académicos, filantrópicos y comunitarios, con el propósito de examinar la aplicación ética de la inteligencia artificial en el ámbito urbano.
A partir de dichas charlas, la entidad filantrópica patrocinó iniciativas en Cali, Colombia; Ciudad del Cabo, Sudáfrica; y Río de Janeiro, Brasil. Mediante Cities Deliver, se pretende capitalizar las enseñanzas derivadas de tales vivencias y propiciar que poblaciones adicionales implementen enfoques semejantes acordes con sus requerimientos particulares.
En Cali, Dengue.AI utiliza inteligencia artificial para anticipar posibles brotes de dengue. Según el alcalde Alejandro Eder, la herramienta puede identificar riesgos con hasta tres semanas de antelación y está orientada a proteger a una población de más de 2,2 millones de habitantes. La iniciativa reúne capacidades del gobierno, la academia, el sector privado y organizaciones filantrópicas.
En Río de Janeiro, un sistema de alertas de inundaciones utiliza tecnología de inteligencia artificial para ayudar a informar a la población sobre posibles riesgos meteorológicos. El proyecto, desarrollado con la participación de la Universidad de Columbia y la Fundación Rockefeller, busca fortalecer la preparación ante fenómenos que pueden afectar especialmente a las comunidades vulnerables.
En Ciudad del Cabo, una iniciativa de participación ciudadana busca multiplicar las vías para que los residentes dialoguen con las instituciones. Entre sus funciones destaca la simplificación del acceso a través de recursos de voz o texto, adaptados a las lenguas que emplean los distintos sectores de la población.
Cities Deliver prevé conceder subvenciones de continuidad para ampliar el alcance de algunas de estas experiencias. Entre los objetivos mencionados están extender Dengue.AI a Cartagena, Colombia, aumentar la cobertura del sistema de alertas de Río de Janeiro y fortalecer la plataforma de participación ciudadana de Ciudad del Cabo.
Cuatro áreas prioritarias para transformar las ciudades
La convocatoria concentra sus esfuerzos en cuatro ámbitos donde la inteligencia artificial podría contribuir a mejorar los resultados de los servicios públicos.
El primero es la salud pública. Los proyectos pueden abordar la vigilancia epidemiológica, la prevención de enfermedades, la atención primaria y el acceso a servicios de nutrición. También se consideran iniciativas que mejoren la atención a personas con discapacidad y permitan identificar necesidades sanitarias con mayor anticipación.
La segunda área es la movilidad económica. En este ámbito, se impulsan alternativas que vinculen a ciudadanos sin empleo o con empleo parcial a puestos de trabajo, iniciativas de formación y métodos de selección fundamentados en destrezas. La tecnología puede contribuir a reconocer habilidades, guiar el aprendizaje y propiciar la incorporación a ocupaciones con mayores expectativas salariales.
El tercer ámbito corresponde a la resiliencia ambiental. Las propuestas pueden centrarse en la prevención de desastres, la respuesta ante fenómenos meteorológicos extremos y la recuperación de las comunidades después de una emergencia. También pueden contemplar herramientas para mejorar la planificación de infraestructuras y la gestión de los sistemas energéticos.
Finalmente, la participación ciudadana comprende iniciativas para facilitar el acceso a los servicios municipales, promover procesos de consulta y mejorar la interacción entre los residentes y las autoridades. La convocatoria también considera soluciones relacionadas con permisos, servicios judiciales y acceso digital, aunque excluye expresamente los proyectos vinculados con votaciones o procesos electorales.
En todas estas zonas, el objetivo consiste en apoyar proyectos capaces de evidenciar avances tangibles en la disponibilidad, la calidad o el acceso a los servicios públicos.
Requisitos y fechas para solicitar financiamiento
Cities Deliver está dirigida a organizaciones elegibles sin fines de lucro y entidades de la sociedad civil que trabajen con un gobierno municipal comprometido con el proyecto. Las administraciones locales no pueden presentar solicitudes directamente, por lo que deberán participar mediante una organización que cumpla los criterios establecidos.
Las propuestas deben identificar una necesidad pública específica, explicar cómo la inteligencia artificial contribuirá a resolverla y presentar una estrategia para evaluar sus resultados. También deben demostrar que cuentan con las condiciones necesarias para desarrollar la iniciativa y, cuando corresponda, ampliar su implementación.
El procedimiento de selección consta de tres fases. La primera de ellas finaliza el 29 de noviembre de 2026 y comprende tanto un análisis de idoneidad como el envío de un corto audiovisual. Aquellas entidades que superen este filtro inicial tendrán que presentar una propuesta definitiva antes del 1 de marzo de 2027. Finalmente, el fallo con los resultados se dará a conocer en abril de ese mismo año.
Los detalles sobre los requisitos, las categorías de financiamiento y el procedimiento de postulación están disponibles en el sitio oficial de la Fundación Rockefeller.
Filantropía y tecnología al servicio de las comunidades
La alianza reúne a organizaciones con funciones diferentes dentro de la iniciativa. La Fundación Rockefeller aporta su experiencia en programas filantrópicos y desarrollo de soluciones para desafíos sociales, mientras que OpenAI Foundation participa como entidad benéfica asociada al proyecto. RF Catalytic Capital, una entidad vinculada a la Fundación Rockefeller, se encarga de alojar y gestionar Cities Deliver.
La convocatoria también responde a un desafío global. Según las estimaciones de Naciones Unidas publicadas en 2025, alrededor del 45 % de la población mundial, calculada entonces en unos 8.200 millones de personas, vivía en ciudades. El crecimiento urbano aumenta la presión sobre los sistemas de salud, transporte, infraestructura y atención ciudadana, lo que impulsa la búsqueda de herramientas capaces de mejorar la planificación y la asignación de recursos.
Anna Makanju, directora de Sociedad Civil y Filantropía de OpenAI Foundation, ha destacado el potencial de la inteligencia artificial para ayudar a las ciudades a anticiparse a los problemas y responder mejor a las necesidades de sus habitantes. Sin embargo, materializar ese potencial dependerá de la calidad de los proyectos, la colaboración con las autoridades y la capacidad de mantener resultados a largo plazo.
Con una inversión anunciada de US$50 millones y un enfoque centrado en soluciones aplicables, Cities Deliver busca ampliar el acceso a tecnologías avanzadas más allá de las organizaciones que cuentan con mayores recursos. Su impacto dependerá de que las iniciativas seleccionadas puedan demostrar beneficios medibles, proteger los datos de la ciudadanía y adaptarse a las condiciones locales. De esta manera, la inteligencia artificial podrá convertirse en una herramienta práctica para fortalecer los servicios públicos y mejorar la vida en las ciudades.

